jueves, 31 de julio de 2014

Fugaces pensamientos a media noche 5

Hoy he recibido una llamada de reproche totalmente inesperado. No la he contestado. Tal vez ha sido porque al ver ese nombre en la pantalla del móvil sabía lo que me iban a decir, y sinceramente, no tengo ganas de dar explicaciones a nadie de por qué hago una cosa o por qué hago otra. Es como si mis pasos estuvieran medidos y si decido dar otros debo pedir disculpas y estoy bastante harta de ese plan de vida.

Este año, y tras todo lo que he vivido, se que no puedo confiar en las personas al cien por cien, se que la única que me apoyará incondicionalmente soy yo misma y por eso, he hecho lo que verdaderamente he querido durante estos últimos días. ¿Por qué iba a hacer yo algo que no quiero hacer por gente que no es capaz ni de llamar para ver que tal estoy? Me apetecía ir a la piscina de mi mejor amigo y no a la de mis amigas de siempre porque no tengo ganas de tener ciertas conversaciones ni sentirme apartada mientras hablan de experiencias que no he compartido con ellas. Prefiero jugar a las cartas y pasar de lo demás. Preferí coger el bus al centro sola y disfrutar de un solitario paseo por Gran vía mientras extrañaba las frías e invernales tardes de sábado en las que mi mejor amiga y yo nos fugábamos al centro en busca de aventuras. Soy de las que piensa que a veces necesitamos detenernos para mirar alrededor y pensar en qué clase de persona queremos ser, tal vez nos cueste más o menos tiempo, yo he tardado días y todavía no se si me irá bien así, pero necesitaba descubrir que puedo ser feliz y disfrutar de todos los momentos de la vida, ya sea sola o acompañada, pero que eso lo decida por mí misma.

No quiero ser yo siempre la que va detrás de las personas sonriendo y diciendo a todo que si, sin fallarles ni una sola vez, pero eso sí, cuando me fallen a mi debo hacer como que no pasa nada y olvidar porque sino la que se monta es gordísima y me convierto en el monstruo y la bruja más mala del mundo. Eso ya se acabó.

¡Es que veo de lo más estúpido e infantil las últimas cosas que me están pasando! ¡Me da muchísima rabia! ¿Qué sentido tiene ser tan falso como para andar con reproches absurdos, sonriendo a la cara y después ponerme a parir? Se que lo están haciendo. No están de acuerdo con mis últimas decisiones, pero eso ya no me importa. Yo decido.

Me gustaría huir de nuevo, coger las maletas y desaparecer, sola y sin rumbo, al lugar dónde mi dedo índice se posara para detener el incesante giro de una bola del mundo y empezar de cero, como siempre hago cuando mi mente y mi cuerpo se satura de este mundo falso y sin valores, sin respeto, sin lealtad, sin verdad...Comenzar de nuevo mi cuento, aunque el precio sea dejar atrás cosas que me llevaría conmigo si pudiera, aunque sepa que todo esto es algo imposible.

XOXO,


ThirstyImmortal.

















sábado, 26 de julio de 2014

Fugaces pensamientos a media noche 4

Verano.

El verano no es solo una estación del año más en la que vives cada año. El verano abarca una infinidad de sentimientos, experiencias, momentos, hechos que nos hacen definirnos como personas, pero de la forma más positiva y alegre posible. 
Por muy deprimida que pueda estar en un momento concreto, si me piden que piense en el verano, nunca se me va a pasar por la cabeza algo frío, solitario, triste...pues esa calidez que es capaz de calentar nuestros corazones y relajar cada rincón de nuestro cuerpo, esa alegría que emana de los rayos de sol de pleno mes de julio, es el verdadero espíritu del verano, es capaz de, aunque sea por unos segundos, hacerte brillar y sonreír.

Es la época de los amores fugaces, de robar besos y que te los roben, de no sentir complejos y limitarte a disfrutar de todo lo que te echen, de que te hacen sentir única, deseada, guapa, inteligente, divertida...en definitiva, perfecta. De vivir aventuras y cometer locuras con tus amigos, escaparte hasta las tantas y comerte la bronca de tus padres al día siguiente. De morirte de calor por las noches hasta tal punto que decides que tu pijama sea tu propia piel mientras que tu habitación termina llena de prendas de ropa esparcidas hasta por el picaporte de la puerta.

Lo que más curioso me resulta del verano es que lo vivimos con las altas expectativas del anterior, pensando que nada va a poder superarlo, y que se supera con creces, formando una espiral de interminables y perfectos momentos que no cambiarías por nada, pero que no los aprecias en su totalidad hasta el comienzo del verano del año siguiente, que los extrañas y piensas que nada será mejor que eso.

Por esta razón y tras meditar sobre esto, estoy observando y disfrutando cada momento de este verano, para no extrañarlo al año siguiente y poder disfrutar lo que llegue. No dejo de sonreír cuando mi mejor amigo me vacila y después me pide cosquillitas en la piscina para que lo perdone (lo se, no tiene sentido, como el) o cuando nos ponemos a ver una película de Disney a la una de la mañana y terminar echándolo a las tres porque se me duermen hasta las pestañas. Me río cuando al perder a las cartas me tengo que tirar al agua o me tiran en ropa, no me pierdo ni una sola sonrisa, ni un solo beso, ni una mirada de mi novio, que me cautiva, me emociona y creo que hasta él mismo me hace brillar a mi. Incluso cuando, por la noche, tras un mosqueo, me trago mi orgullo y mis manos se deslizan por su cintura hasta su brazo, pidiéndole un silencioso abrazo, y acabo disfrutando de su cercanía, su respiración en mi mejilla, su brazo en mi cintura y nuestras manos entrelazadas...cada cosa donde debe estar. 

Todos estos son insignificantes detalles que poseen una gran carga emotiva, una descarga eléctrica que te recorre por dentro al recordar esos pequeños momentos, que no serán exactos a los tuyos, pero que el sentimiento que te producen será similar por no decir exacto.
Y aunque por suerte o por desgracia esto no serán más que divagaciones nocturnas por culpa del insomnio en estas largas noches de verano, que puedan ser reales, o puedan ser ficción, y aunque eso sea algo que solo yo puedo saber, todos tenemos claro una cosa: Verano = momentos inolvidables (felicidad)


XOXO,

ThirstyImmortal.

miércoles, 23 de julio de 2014

Fugaces pensamientos a media noche 3

Hoy he llegado a la conclusión de que soy una cobarde. ¿que por qué? muy sencillo...no suelo enfrentarme a las cosas que son verdaderamente importantes para mí, ya sean buenas, malas, me puedan catapultar al éxito o a mi más infinita perdición. El caso es que nunca he tenido miedo de mirar hacia delante y tratar de solucionar los problemas que tengo delante de mí, siempre y cuando estos influyan sobre otras personas y no únicamente sobre mí y, al final todo se soluciona y la vida sigue como si tal cosa pero...

¿qué pasa cuando debo pensar en mí y comenzar a construir mi propia vida?

Huyo...tal vez por miedo al fracaso. He fracasado tantas veces en lo que me propongo que generalmente empleo la excusa de no verme a mi misma preparada para evitar esa caída, que a veces es imprescindible para mejorar, lo se, pero duele. Todas esas patadas y observar como te cierran las puertas que tu y solo tu has abierto con esfuerzo.
El mejor ejemplo en mi vida es el hecho de no atreverme a comenzar a escribir un libro de verdad por miedo a que mi inmadurez estropee una gran idea. No dejo de escribir, pero todo se queda a medias por la poca constancia que posee una joven egoísta como yo, que prefiere los éxitos a corto plazo a los grandes placeres que se pueden saborear con paciencia y trabajo.
Tal vez ese sea otro de mis problemas. No me esfuerzo lo suficiente, y si no me esfuerzo lo suficiente es porque no tengo éxito a corto plazo, cosa que me desmotiva y genera que no me esfuerce lo suficiente. Estos hechos me encierran en un circulo vicioso del cual nunca salgo por mi cobardía, por no enfrentarme a eso que realmente quiero y no dejar de luchar hasta que lo consiga.
Supongo que el único consejo que puedo darme a mi misma es que me imponga un objetivo capaz de conseguir, ni muy cercano, ni tan lejano que no vea ni un retazo del resultado.

Por suerte o por desgracia esto no son más que divagaciones nocturnas por culpa del insomnio en estas largas noches de verano, puede ser real, o puede ser ficción, pero eso es algo que solo yo puedo saber.

XOXO,

ThirstyImmortal

sábado, 12 de julio de 2014

Fugaces pensamientos a media noche 2

Nunca me he parado a pensar en cual sería mi reacción tras la muerte de alguien querido, y eso es así porque nunca, gracias a Dios, lo he tenido que vivir en mis carnes. La verdad es que siempre he afrontado este tema desde la objetividad, pensando que si la persona que muere estaba enferma y no podía disfrutar de su vida por vejez etc, lo que le esperaría al otro lado sería mucho más placentero. A este punto de vista debo añadirle la posible sobre protección de mis padres hacia mi, ya que nunca me han permitido estar presente en funerales de familia lejana ni nada por el estilo, no querían que tuviera ninguna clase de contacto con la muerte. Todo este conjunto de hechos hace que dude sobre qué se siente al perder a un ser querido o si realmente se puede afrontar con pensamientos positivos.

Siempre he leído en los libros las reacciones de otros y la mayoría de las veces me parecen exageradas o directamente no me dan pena pues pienso que así se terminaba el sufrimiento, pero claro, nunca he tenido en cuenta que las personas que se quedan aquí echarán de menos a esa persona, no la podrán volver a abrazar, ni a darle los buenos días, ni siquiera podrán discutir con ella, cosa que en ese momento es más dulce que desagradable. Pero aún así, aun viendo el lado objetivo y subjetivo, no consigo entender los sentimientos y reacciones, tal vez exageradas por el mundo de la dramaturgia. 

Es por esto que, cuando alguien cercano a un ser querido mio muere no sé qué responder, pues aunque sé que lo normal es decir lo siento, yo no lo siento, porque esa persona si viviera tras un accidente severo o una enfermedad terrible o crónica no solo sufriría esa persona sino también todos los que lo rodean, pero claro, eso tampoco es lo más apropiado que se debe decir a alguien que pierde a su verdadero amor, a su padre o a su mejor amigo. Tal vez por eso me alejo lo más posible, tal vez eso me sentencie como una persona sin sentimientos o con pocos detalles importantes pero siempre he pensado que es mejor estar presente si te necesitan para llorar pero no decir nada ni mostrar opiniones antes que decir algo que pueda hacer daño a los demás.

En fin, no pretendo con esto dar ninguna clase de consejo sobre cómo afrontar la muerte ni mucho menos ya que supongo que esto no son más que divagaciones nocturnas por culpa del insomnio en estas largas noches de verano, puede ser real, o puede ser ficción, pero eso es algo que solo yo puedo saber.

XOXO,

ThirstyImmortal.